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pilates y fibromialgia

Pilates en la fibromialgia

La fibromialgia representa un conjunto de síntomas que se caracterizan principalmente porque la persona que lo padece sufre una anomalía en la percepción del dolor, de manera que se perciben como dolorosos estímulos que habitualmente no lo son.

Junto con esta anomalía sensorial suele aparecer rigidez generalizada, sobre todo al levantarse por las mañanas.

Existen otros síntomas como sensación de hormigueo o de inflamación en manos y pies, cansancio, trastornos del sueño, ansiedad e incluso depresión.

Las causas son desconocidas, pero se piensa que hay muchos factores implicados. No obstante, se considera que cualquier situación de estrés agudo o crónico, físico o emocional, puede considerarse como un desencadenante.

Y en este contexto, ¿cómo encaja el Método Pilates en el tratamiento?

Este método, como ya hemos explicado, es un método de control y acondicionamiento corporal, mediante el estiramiento y el fortalecimiento de los músculos, a la vez que se mejora la flexibilidad y el equilibrio. Por lo tanto, estaría más que justificado el trabajo regular de pacientes diagnosticados con fibromialgia mediante el método Pilates, en nuestro intento de acabar con dolor crónico y difuso generalizado.

Los objetivos principales que nos debemos de marcar una vez empezamos el tratamiento serán los siguientes:

  1. Trabajar respiración intercostal para mejorar patrón respiratorio actual y eliminar posibles bloqueos en el diafragma.
  2. Mejora de la flexibilidad en cadena posterior para mejorar las retracciones musculares que causan dolor.
  3. Trabajo muscular orientado a estimulación de tono y fuerza a nivel general.

Los resultados en este tipo de patologías suelen aparecer a medio plazo, ya que los estímulos que reciben nuestro cuerpo serán absorbidos y procesados por nuestro cerebro de manera anómala, lo que contribuye al enlentecimiento del tratamiento.

Estudios recientes muestran que en 20 semanas y con una media de 3 sesiones de Pilates a la semana, existe una mejora considerable en los síntomas de pacientes con fibromialgia. Aunque desde nuestra experiencia con 2 sesiones a la semana es suficiente para que se empiece a notar una mejoría en la calidad de vida de estas personas.